Atemi Waza
-técnicas de golpeo o percusión- es
una parte importantísima del aikido
y en general descuidada (hasta casi
ignorada) por muchos estilos. El
maestro Ueshiba decía que en
una situación de combate real el
Atemi era el 99% de la técnica.
Es prácticamente impensable querer
realizar algunas técnicas de Aikido
sin la aplicación de uno o más
Atemi. El Atemi tiene
entre otras la función de aflojar un
agarre, crear una distracción en la
guardia, desequilibrar, cerrar las
aberturas en nuestra defensa, etc.
Es decir, el Atemi
allana el camino para la ejecución
de una técnica.
La eficacia de un Atemi
radica en 4 factores:
1. Elección del blanco
El lugar a golpear no siempre puede
elegirse libremente, sino que en
general, es la circunstancia del
combate la que va a presentar
blancos probables en el cuerpo del
adversario, y de ellos es
conveniente elegir el más vulnerable
2. Elección de la parte del cuerpo
más adecuada para golpear ese blanco
La elección de la parte del cuerpo o
arma natural va a estar condicionada
por muchos factores como por ejemplo
la dureza del blanco, su proximidad,
etc. Por ejemplo, si estoy a muy
corta distancia del agresor es
probable que me convenga más golpear
con el codo (enpi uchi) que
con el puño (tsuki).
3. Potencia y velocidad
La potencia nos da un mayor efecto
sobre el blanco y la velocidad,
aparte de contribuir con la potencia
nos brinda el efecto sorpresa. Un
Atemi suave o lento no sólo no
producirá el efecto esperado sino
probablemente el opuesto, ya que al
esquivarlo o bloquearlo el agresor
volverá a la carga con más furia y
confianza.
4. Momento correcto de ejecución
No hay que precipitarse ni
demorarse. Se debe aprovechar el
momento en el que el agresor, al
atacar, deja una abertura en su
defensa, la cual se debe utilizar
sin vacilación.
Una vez que tomamos conciencia
de la utilidad del Atemi
dentro del Aikido, no
debemos rechazar ninguna parte
del cuerpo como potencial arma
natural: es decir podemos usar
manos, codos, pies, rodillas,
cabeza, etc. Limitar la
aplicación de Atemi sólo
a las manos reduce nuestro
repertorio técnico, no hay que
olvidar que lo que no se
practica no se aprende.
Hay quienes no utilizan Atemi
en Aikido con el
argumento de que es demasiado
violento, que puede causar daño.
Primero creo que se debe tomar
conciencia del efecto que puede
causar a un atacante, que no
sabe caer, la aplicación de
cualquier técnica de proyección
sobre un suelo no acolchado
-todo aikidoka recordará su
primer caída de koshinage- las
lesiones pueden ser desde
contusiones y fracturas de
miembros hasta conmoción
cerebral y fractura de
vértebras. No se debería creer
que el Aikido por ser
pacífico y no-violento es
inofensivo; tal como lo plantea
Kisshomaru Ueshiba
Sensei en su libro El
Espíritu del
Aikido:
|
"(...) El Aikido
puede, en realidad,
ser duro, vigoroso y
dinámico, con
fuertes presas de
muñecas y golpes
directos (Atemi), y,
a pesar de lo que
uno pudiera creer,
contiene diversas
técnicas
devastadoras,
especialmente las
destinadas a
desarmar y someter
al enemigo." |
Por otro lado podemos ver
profusa aplicación de Atemi
en los videos de O Sensei,
de su hijo Kisshomaru, y
de otros grandes maestros como
Morihiro Saito,
Mitsugi Saotome,
Gozo Shioda, Kazuo
Chiba y Shoji
Nishio, por nombrar sólo a
algunos.
Pero hay otro motivo por el cual
en nuestro estilo practicamos
diariamente los Atemi:
si queremos desarrollar nuestra
técnica, nuestra mente y nuestro
espíritu, es necesario que los
ataques sean lo más reales
posible, para lo cual los ukes
deben saber atacar con precisión
y energía. Mantener la calma y
la armonía cuando el ataque es
lento y suave es relativamente
sencillo, el desafío es lograrlo
cuando la presión es mayor. En
su libro aikido o la armonía de
la naturaleza, Saotome
Sensei dice:
|
"(...)El Aikido es
un arte marcial y
uno de los objetivos
fundamentales del
entrenamiento es
trascender nuestras
reacciones agresivas
frente a una presión
dada. Sin aplicación
marcial no hay
conflicto, y sin
conflicto no hay
realidad ni armonía.
Es erróneo creer que
el Aikido es una vía
fácil." |
No se puede afirmar que el
Atemi sea la técnica más
importante del Aikido
pero indudablemente la tradición
marcial de este noble arte nos
confirma que es un aspecto que
no se debe olvidar y que merece
un profundo estudio dentro de la
práctica cotidiana.
Gustavo Auday Sensei, julio 2004
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