|
"... es
difícil concebir una situación
de enfrentamiento físico sin
alguna forma de guardia, es
decir sin que el cuerpo adopte
una posición defensiva u
ofensiva según sea el caso..."
Instintivamente, aún
desconociendo cualquier tipo de
Arte Marcial, una persona en
peligro adoptará, de modo
instintivo, ciertas posturas que
aumentan sus probabilidades de
supervivencia. Nadie ante una
amenaza de ataque permanece
parado de frente con los brazos
caídos a los costados del
cuerpo, más bien retrocederá un
pie, poniendo el cuerpo medio de
perfil y levantará los brazos.
Esta reacción tiene por objeto
proteger las partes más
importantes del cuerpo.
Las artes marciales dan capital
importancia al Kamae o
guardia.

Esta varía según el estilo que
se practique. En nuestro estilo
de Aikido, los pies se
ubican de modo que formen una
T o una L, el de
adelante mirando al frente
(algunas veces se puede ubicar
girado ligeramente hacia fuera)
y el de atrás mirando hacia el
costado. La pierna adelantada se
encuentra flexionada y la de
atrás estirada pero no en
tensión (puede estar también
ligeramente flexionada).
 |
La cadera rotada hacia
el lado correspondiente
a la pierna atrasada, de
modo que el tronco quede
en posición oblicua.
Todo el cuerpo adopta
así una forma triangular
que es sumamente estable
y a la vez flexible y
dúctil, ideal para
movimientos de evasión o
esquiva. Los brazos se
ubican delante del
cuerpo, las manos
alineadas con el eje
central del tronco, la
que corresponde a la
pierna adelantada más
adelante y a la altura
del pecho, la otra a la
altura del abdomen.
Ambos brazos deben estar
relajados formando un
arco desde el hombro
hasta la punta de los
dedos. Debemos adoptar
la idea de que este arco
es muy fuerte e
imposible de doblar, es
decir e principio del
brazo inflexible. |
La cabeza erguida manteniendo
una línea recta por todo el
trayecto de la espalda. Todo el
conjunto corporal debe adoptar
una actitud relajada, bajando el
centro de gravedad. Solamente
debe tensarse ligeramente la
pared abdominal de modo de
concentrar en ese lugar toda la
energía del cuerpo.
Muchas veces en Aikido se
observa un Kamae donde
los brazos descansan a los
costados del cuerpo.
Personalmente creo que esta
forma no debe ser utilizada por
principiantes y por supuesto
nunca utilizada en una situación
real fuera del dojo. Esta
posición deja muy desprotegida
la zona media y alta del cuerpo
y si el atacante es más rápido
es probable que no lleguemos a
protegernos adecuadamente.
Por supuesto, todos estos
detalles técnicos no son
absolutamente nada sin el
Zanshin, el estado de
alerta, la concentración antes,
durante y después de la técnica.
Si el espíritu no está presente
la postura no deja de ser más
que una cáscara vacía carente de
energía. Zanshin, es
presencia de ánimo, es energía
espiritual, es estar aquí y
ahora sin que nada perturbe
nuestra concentración. Un
Kamae eficaz debe presentar
un cuerpo y un espíritu
completamente unificados y
coordinados.
|